Pasa entre el 8 y el 33 o cualquiera sean los números que identifiquen los canales de televisión, del gobierno y cualquiera canal opositor a este, y pasa por estos sin encontrar el equilibrio, sin encontrar la verdad de los hechos, sin encontrar el justo balance que permita a una sociedad fraccionada y llevada a los extremos, encontrar EL EQUILIBRIO, y ante todo LA VERDAD.

En esta Venezuela reciente se destruyo el equilibrio, la objetividad, la capacidad de análisis; y no simplemente porque Chavez halla radicalizado la opinión, también porque los opositores “esqualidos” no han entendido, ni tenido la grandeza de aceptar un cambio de modelo. Cambio que sin saber si será bueno o malo simplemente merece ser probado, tal cual fue probado durante años y sin digamos muy buenos resultados en términos de equilibrio social, el modelo neoliberal.

En una sociedad mediática por excelencia, las especulaciones, los rumores, la desinformación de parte y parte son los reyes de la opinión, ambos “bandos” apostándole a los radicalismos, y ya sabemos que estos aplastaran a esa mayoría del centro que al final sin posibilidades de opinión toman partido por uno u otro.

Igual acontece en todos y cada uno de los aspectos de la vida común, en el tema educativo, la economía, el acontecer empresarial, etc, etc, gente jugándosela por uno o por otro y una minoría tratando de recuperar EL EQUILIBRIO.

Al final, el proceso actual de Venezuela no es tan bueno como lo plantea el gobierno, pero tampoco es tan malo como lo hace ver la oposición, hay cosas muy rescatables, pero hay otras donde definitivamente se debe corregir, donde debería dejar de existir la soberbia gobiernista para escuchar las criticas y cambiar de rumbo; y de esta manera y con una oposición objetiva se pueda entrar en el centro del espectro que lleve a lograr la mejor sociedad que esperan y merecen no solo los Venezolanos, sino las sociedades en general.